El Carnaval de La Pedrera es uno de los mas coloridos del Uruguay. Más de 20 mil visitantes llegaron hasta el balneario el día del desfile, en febrero de 2010. Cada año son mas las personas que participan en numerosas comparsas, que junto a los espectadores alegran este rincón único de la costa de Rocha. Es un desfile sin competencia entre las agrupaciones, no hay jurado ni dinero en juego. Todo se hace desde la creatividad y las ganas de divertirse.
Los días previos al desfile el ambiente se va preparando con guerrillas de agua por la avenida principal que anuncian lo que está por venir. Las calles se llenan de luces de colores y los disfraces comienzan a aparecer.
Es una noche donde todo el mundo da rienda suelta a la imaginación. Las diferentes agrupaciones crean sus disfraces en torno a una temática con bailes coordinados y cantos.
También los niños tienen su desfile propio y los preparativos comienzan días antes en el club, donde los más chiquitos realizan con sus propias manos junto a animadores sus disfraces y ensayan coreografías de baile para la noche del estreno.
Despues de probar diferentes orientaciones en mi adolecencia,
fue en el año 1997 que decidi estudiar cocina.La verdad no se
bien porque,pero creo que tomé el camino correcto. Hoy 13 años después sigo disfrutando de mi profesión como el primer dia.
Mi primer contacto con la gastronomía fue en la ESHU (escuela
superior de hotelería del uruguay) dirigida por Hugo Garcia Robles,
donde cursé 2 años y medio.Mi primer trabajo fue en la ciudad vieja,
en el paseo de la matriz, un restorancito de pastas artesanales llamado “Dei Vila”.Ahi me sumergí de lleno en este nuevo mundo,
donde empecé a conocer gente y lugares que me enseñaron mucho y me
fueron abriendo nuevas puertas. Yo siempre digo que tengo la suerte de
vivir de una profesión que no tiene limites, ya que la cantidad de ingredientes y sus combinaciones son infinitas.
Actualmente dirijo la cocina en el restoran “Punto Carrasco”, desde hace ya tres años.
En la temporada dejo mi puesto
en carrsco y me dedidco de lleno a la pedrera en el boliche ”la Negra”.
Junto a mi socio Ignacio Fernandez llevamos adelante este desafio de
dar un buen servicio y de misturar la gastronomía con la música nacional.